Aguilar de Campoo es la mejor puerta de entrada al románico de la Montaña Palentina. Está junto a la autovía A-67, a 99 km de Palencia y 102 de Santander, tiene estación de tren con servicios Alvia y su casco es conjunto histórico-artístico desde 1966. Esto es lo que merece la pena ver, en el orden en que lo haríamos.
El monasterio de Santa María la Real y el ROM
Empieza aquí: te da el contexto para todo lo demás. El monasterio está a la salida de Aguilar por la carretera de Cervera. Su existencia está documentada desde principios del siglo XI, y en 1169 Alfonso VIII instaló a una comunidad de monjes premostratenses que emprendió la gran obra románica. Tras décadas de abandono, la recuperación empezó en 1978, y hoy es la sede de la Fundación Santa María la Real y del Centro de Estudios del Románico.
En su iglesia y su sacristía está el ROM, Románico y Territorio, un centro abierto en 2006 que explica cómo era la vida cotidiana en un pueblo medieval. El monasterio organiza visitas guiadas con reserva previa; los horarios cambian según la temporada, así que llama antes.
ROM, Románico y Territorio (Monasterio de Santa María la Real)
Aguilar de Campoo
El casco histórico y el castillo
Sube al castillo, que domina la villa desde la peña, y baja a la Plaza Mayor, con la colegiata de San Miguel y sus palacios. Después busca las puertas de la muralla: se conservan seis de las siete originales, entre ellas la de Reinosa, con una lápida hebrea. Completa el paseo con la iglesia de Santa Cecilia y los puentes medievales sobre el Pisuerga.
Un dato curioso: Aguilar llegó a tener cinco fábricas de galletas en los años sesenta, y hoy siguen en marcha las de Gullón y una del Grupo Siro.
Dos iglesias en las pedanías
Con coche, dedica media jornada a dos iglesias de los pueblos del municipio. Ten en cuenta que ambas cierran en invierno.
La ermita de Santa Eulalia, en Barrio de Santa María, está en una ladera con vistas al embalse. Es uno de los ejemplos mejor conservados del románico del norte de Palencia, y en el ábside guarda pinturas murales de hacia el año 1300, con una representación del infierno.
La iglesia rupestre de los Santos Justo y Pastor, en Olleros de Pisuerga, está excavada en la roca: desde fuera solo ves un pequeño atrio, y dentro hay dos naves y ábsides tallados en la piedra como si fuera un templo románico. Las visitas las gestiona la Fundación Nartex.
Ermita de Santa Eulalia (Barrio de Santa María)
Barrio de Santa María
El embalse de Aguilar
El embalse tiene unas 1.650 hectáreas y se presta a los deportes náuticos. Una forma tranquila de verlo es con El Velero de Aguilar: salidas de 2 horas en un velero de 18 pies, para un máximo de 4 personas, en las que se pueden ver restos de pueblos sumergidos, aves acuáticas y el románico de la orilla. Para niños tienen una travesía con relatos de mitología griega.
Si tienes un segundo día: Covalagua
A poca distancia, en el municipio de Pomar de Valdivia, está la cascada de Covalagua: el agua del río Ivia cae unos 20 metros sobre escalones de toba junto a la cueva donde nace. Luce más con lluvia o en el deshielo. Puedes combinarla con la Cueva de los Franceses y el mirador de Valcabado, en el mismo espacio natural.
Dónde comer y dormir en Aguilar
Para comer en el centro, Nune, en la Plaza España, reinterpreta recetas tradicionales con producto de temporada, y el Mesón Añejo apuesta por el chuletón a la piedra y el lechazo churro IGP. A la entrada del pueblo, Los Olmos cocina a la brasa la carne Angus de su propia ganadería.
Para dormir, la Posada Santa María la Real ocupa un edificio del siglo XVIII dentro del conjunto del monasterio, ideal si vienes por el románico. En el centro, el Hotel Marqués de Aguilar abrió en 2022 a unos 200 m de la colegiata, y el Hotel Restaurante Valentín suma más de 60 años de oficio y es conocido por su lechazo asado.